Santo Domingo, 4 ago.- No era la marca soñada, pero el metal precioso tiene el mismo brillo. La pinareña Leyanis Pérez, actual monarca mundial del triple salto, cumplió una de sus asignaturas pendientes y se adjudicó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, con un registro de 14.78 metros que bastó para subir a lo más alto del podio.
“Venía desde el principio a dar un salto ganador, porque este título me faltaba”, declaró Leyanis en la zona mixta. No ocultó, sin embargo, las dificultades de una competencia marcada por constantes interrupciones: “Se paraban por una premiación, luego por otra, por los resultados de otras compañeras… eso desconcentró a varias de nosotras”.
A pesar de los contratiempos, la estrategia fue clara desde el primer salto. “Hablé con mi entrenador y me dijo: si no hay nada del otro mundo, pues pasa ”, recordó la campeona, quien tampoco se mostró completamente satisfecha con su rendimiento: “No estoy triste, pero tampoco conforme con la marca. Sin embargo, el oro me lo llevo para casa, y eso era lo que importaba”.
Para Leyanis, esta presea tenía un peso extra. No solo porque en la edición anterior se había quedado con la plata, sino porque llegó a Santo Domingo como abanderada de la delegación cubana. “No es una obligación, pero sí una gran responsabilidad. Representar a tu país y lograr una medalla es un compromiso muy fuerte”, afirmó.
La atleta pinareña dedicó el triunfo a su familia, en especial a su madre: “Ella sabe cuánto quería este oro. Ya deben estar festejando en Pinar del Río. Un besito para ella y a celebrar todos”.
La otra cubana en la contienda, Liadagmis Povea, no desentonó. Con un último salto de 14.71 metros —su mejor marca de la temporada—, la también pinareña se colgó la plata y ratificó la superioridad cubana en la prueba.
Povea confesó que comenzó titubeando: “Tenía miedo a la tabla, como que me había alzado, pero la competencia no se acaba hasta el sexto salto”. Y esa filosofía la llevó a resolver sobre la marcha y cerrar con broche de oro su actuación.
Sobre la llamada “rivalidad” con Leyanis, Povea fue enfática: “La gente piensa que no nos llevamos, pero nada que ver. Entrenamos con distintos entrenadores, tenemos formas diferentes de actuar, pero compartimos carrera y nos llevamos bien. Somos atletas muy profesionales”. (Texto y Fotos: Cubadebate)
