Voly cubano más allá de la elite

Voly cubano más allá de la elite

La Habana, 5 sep.- Estamos a pocos días de vivir el principal evento del voleibol de sala en el planeta, el Campeonato Mundial masculino, adonde Cuba llega con altas expectativas luego de firmar su mejor actuación en las Ligas de Naciones.

No obstante, sobre el equipo de mayores hablaremos más cerca del torneo del orbe, y nos centraremos ahora en el relevo de esa selección que ya está madura, y en el femenino, donde pulula la inexperiencia.

Las damas primero, dice el viejo refrán, y entonces comenzamos con nuestro seleccionado de chicas, que ya se encuentra a las órdenes del brasileño Luizomar de Moura.

Como dijimos desde que su llegada era vox pouli, el sudamericanoes director técnico, no mago, y no se puede esperar que de la noche a la mañana esta generación emule a las Espectaculares Morenas del Caribe de finales del siglo pasado.

Tenemos una generación talentosa, pero falta de rodaje, y la sapiencia del auriverde podría sacarles el máximo a estas muchachas, cuyo nivel ahora no es ni siquiera el mejor de Centroamérica y el Caribe.

Poco a poco hay que ir escalando peldaños, y parece que hay con qué trabajar para alcanzar buenos resultados al menos en nuestra área geográfica.

Mucho más alentador se ve el panorama en el sector varonil, aunque me da la impresión de que algunos se han estancado, o no acaban de estabilizar sus rendimientos.

Se vio recientemente en la Copa Panamericana, con un plantel que aunó figuras inexpertas con otros que si bien no son titulares en nuestro sexteto de mayores, han tenido presencia en los principales certámenes del presente ciclo, y esperaba más de ellos.

Derrotas frente a Venezuela y Estados Unidos nos condenaron a luchar un séptimo puesto que me supo a muy poco tomando en cuenta el rodaje de varios de nuestros representantes.

Nada que ver con el séptimo puesto en el Mundial sub-21, que sí es un muy buen resultado, aunque también con sus matices, porque el 80 por ciento del mérito, y quizás me quedo corto, obedece al enorme talento del gigante de más de dos metros Daniel Martínez.

Con más de 200 puntos conseguidos cerró como líder en anotación, en ataque y en saque, a todas luces el mejor jugador del certamen, pero como Cuba no accedió a semifinales no fue incluido ni siquiera en el equipo ideal, injustamente.

Con este chico hay que tener mucho cuidado para no apurarlo en aras del championismo, porque está todavía en plena formación. Recordemos los casos de Wifredo León y Melissa Vargas, que despuntaban también desde bisoños y el apresuramiento se tradujo en lesiones que fueron el principio del fin para que acabaran saliendo ambos del sistema deportivo cubano.

¿Puede ser convocado para el inminente Mundial? ¿Por qué no? Pero de ahí a exigirle un rendimiento va un trecho muy importante. Sí sería provechoso que se vaya empapando del ambiente mundialista, pero no corramos antes de andar. Podemos estar satisfechos porque hay vida en el voly cubano más allá de la elite. (Texto y Foto: Cubasí)

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