La Habana, 13 jul.- El impacto del bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por Estados Unidos a Cuba, agravado por un cerco energético criminal, fue denunciado por Ernesto Soberón, representante permanente de la nación caribeña en las Naciones Unidas.
En un evento paralelo del Consejo Económico y Social (ECOSOC), titulado «Acelerar la innovación y la transición de los sistemas energéticos para la equidad y la resiliencia en apoyo al desarrollo sostenible mundial», el diplomático reafirmó el compromiso de Cuba con una transición energética justa, inclusiva y basada en el multilateralismo.
Soberón subrayó que el acceso a una energía asequible, fiable y sostenible resulta indispensable para implementar la Agenda 2030, al incidir en la erradicación de la pobreza, la seguridad alimentaria, la industrialización y la prestación de servicios de salud y educación de calidad.
El diplomático enfatizó que la transición energética mundial debe desarrollarse sobre la base de la equidad, el respeto al derecho soberano de cada Estado y el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas.
Añadió que los países en desarrollo requieren financiamiento predecible, acceso a tecnologías asequibles y fortalecimiento de capacidades.
En ese contexto denunció que las medidas coercitivas unilaterales socavan la seguridad energética y las perspectivas de desarrollo de numerosos países.
Reiteró que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba, recrudecido mediante un cerco energético, obstaculiza la transición nacional y limita el cumplimiento de los compromisos de la Agenda 2030.
El embajador sostuvo que tales acciones contradicen los propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y el principio de no dejar a nadie atrás.
Aseguró que, pese a las restricciones, Cuba mantiene su determinación de diversificar la matriz energética, expandir las fuentes renovables y promover la cooperación internacional.
Al concluir reafirmó el compromiso de Cuba con el fortalecimiento del multilateralismo y la construcción de una gobernanza global más representativa e inclusiva, que responda a las aspiraciones de desarrollo de los países del Sur Global. (Foto: ACN)
