Irán, 22 mar.- El conflicto abierto en Medio Oriente acumula tres semanas y 21 días ininterrumpidos de fuego cruzado, con bombas, misiles, drones y explosiones que han convertido a la región en un escenario de creciente destrucción.
La guerra, desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán y respondida por este último con acciones de retaliación, registró este sábado un nuevo episodio que vuelve a sepultar cualquier expectativa de una pronta disminución de las hostilidades.
En horas de la mañana, la República Islámica de Irán denunció que el complejo de enriquecimiento nuclear de Natanz fue blanco nuevamente de un bombardeo perpetrado por Washington y Tel Aviv.
La agresión fue calificada por las autoridades persas como “ataques criminales”. La ofensiva se produjo apenas unas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, declarara el viernes ante la opinión pública que evalúa “reducir” las acciones militares de su país en la zona.
La Organización de Energía Atómica de Irán informó, mediante un comunicado oficial, que el Centro del Sistema de Seguridad Nuclear del país llevó a cabo evaluaciones técnicas especializadas para determinar posibles riesgos de contaminación radiactiva en las instalaciones afectadas.
De acuerdo con los análisis practicados, “no se detectó ninguna fuga de material radiactivo y no existe peligro para los residentes que viven cerca de la planta”, precisó la nota oficial.
Natanz ya había sufrido un ataque combinado de Estados Unidos e Israel el pasado 2 de marzo, y también figura entre las instalaciones atacadas por Washington en junio de 2025 durante la denominada Guerra de los 12 Días, junto con las plantas de Fordow e Isfahán, lo que evidencia la recurrencia de los bombardeos sobre infraestructuras sensibles de la nación persa. (Texto y Foto: Cubadebate)
