Las protestas estudiantiles y sindicales también sacuden a Italia

Roma, 18 oct.- Una jornada de movilizaciones estudiantiles y sindicales en Italia derivó en violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en Bolonia y Milán, mientras decenas de miles de personas se concentraron en Roma para reclamar mejoras salariales y laborales, en una protesta durante la cual la principal central sindical del país anunció una huelga general para el 20 de noviembre.

Los incidentes más graves se registraron frente a la estación ferroviaria de Bolonia, donde grupos de jóvenes encapuchados lanzaron piedras, botellas de vidrio y otros objetos contra los agentes, que respondieron con gases lacrimógenos y cañones de agua.

En la plaza Medaglie d’Oro, frente a la estación, los manifestantes derribaron decenas de bicicletas de alquiler y utilizaron vallas metálicas para obstaculizar el avance policial.

El aire quedó impregnado de gases lacrimógenos mientras los enfrentamientos se extendían hacia las avenidas circundantes y la céntrica Via Indipendenza.

Las autoridades informaron que al menos siete personas fueron detenidas durante los disturbios, mientras otros jóvenes fueron interceptados en las inmediaciones de los viales de circunvalación, entre el puente de Via Matteotti y Via Indipendenza.

La zona de la estación quedó bajo un fuerte dispositivo de seguridad, con agentes de la Policía y Carabineros equipados con cascos y escudos antidisturbios.

La manifestación había comenzado durante las primeras horas de la tarde en la plaza Minghetti, con consignas contra el aumento del costo de vida y los precios, antes de recorrer las calles Farini y Marconi.

Al llegar a las inmediaciones de la estación, un grupo se separó de la columna principal y avanzó hacia la plaza, donde comenzaron los enfrentamientos.

El alcalde de Bolonia, Matteo Lepore, condenó los episodios de violencia y pidió a los estudiantes que se manifiestan en distintas ciudades italianas que aíslen a quienes provocan disturbios.

«Las escenas que estamos presenciando en estas horas en la zona de la estación son inaceptables. La devastación de los bienes públicos, los daños y la violencia no tienen ninguna justificación», afirmó.

«Quienes utilizan la violencia desacreditan, ante todo, las razones de quienes se manifiestan», agregó Lepore, quien expresó su solidaridad con las fuerzas de seguridad y señaló que, según la información disponible para el municipio, la manifestación no había sido autorizada.

La tensión también se trasladó al centro de Milán, donde grupos de jóvenes vestidos de negro y con el rostro cubierto atacaron durante unos diez minutos a agentes policiales en las inmediaciones de Via San Prospero y Piazza Cordusio.

Según las primeras informaciones, no se trataba de integrantes de los denominados black bloc, sino de jóvenes procedentes de barrios periféricos, algunos de los cuales exhibieron banderas de Albania en apoyo a las protestas que se desarrollan en Tirana.

Los enfrentamientos continuaron posteriormente en una Piazza Duomo prácticamente desierta, donde efectivos antidisturbios fueron nuevamente blanco de objetos arrojados por pequeños grupos de manifestantes.

Las protestas forman parte de una jornada de movilización estudiantil convocada en distintas ciudades italianas, en medio del creciente malestar por el costo de vida, los bajos salarios y la precariedad laboral.

En paralelo, Roma fue escenario de una multitudinaria concentración sindical en Piazza del Popolo, organizada bajo el lema La Via Maestra, durante la cual el secretario general de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), Maurizio Landini, anunció una huelga general para el próximo 20 de noviembre.

«El 20 de noviembre la CGIL proclamará la huelga general», afirmó Landini desde el escenario, al reclamar respuestas del gobierno en vísperas de la discusión de la ley de Presupuesto.

El dirigente sindical vinculó la medida de fuerza con la jornada europea de huelga estudiantil prevista para esa misma fecha.

«Somos realmente muchos. Creo que podemos ser más de 100.000 personas que, desde aquí, desde esta plaza, le hablan al país», sostuvo ante los manifestantes.

Landini advirtió sobre lo que consideró un retroceso de los derechos sociales y laborales, en un contexto marcado por la precarización del empleo y la pérdida del poder adquisitivo.

«Hoy siento una responsabilidad como persona y como secretario general de la CGIL, frente a la regresión de los derechos, la precariedad y los bajos salarios. Me pregunto: ¿qué mundo les dejo a ustedes?», expresó.

«Los derechos nunca fueron regalados por nadie y ahora luchamos para conseguir los derechos que los jóvenes no tienen», agregó.

La convocatoria sindical y las movilizaciones estudiantiles reflejan el creciente clima de tensión social en Italia, mientras el gobierno se prepara para afrontar el debate presupuestario y las organizaciones sindicales intensifican sus reclamos por salarios, empleo y derechos sociales. (Texto y Foto: Cubadebate)

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