Santa Juana de Arco fue una heroína francesa, de origen humilde. Según ella, apariciones de San Miguel y Santa Catalina le incitaban a la salvación de Francia, ocupada entonces por los ingleses. Al frente de un ejército liberó a Orleans y derrotó a los ocupantes ingleses en Patay. Juana de Arco hizo coronar a Carlos VII en Reims y puso sitio a París, pero tuvo que renunciar a su empresa por orden del propio Carlos VII. Al caer en manos de sus enemigos, se le juzgó por herejía y fue condenada a morir en la hoguera. Juana de Arco es una de las figuras más puras de la historia de Francia.
