En esta fecha nace en la ciudad de Florencia Benvenuto Cellini escultor, grabador y escritor. Se convirtió en uno de los orfebres más importantes del Renacimiento italiano (período de grandes logros y cambios culturales en Italia que se extendió desde finales del siglo XIV hasta alrededor de 1600, constituyendo la transición entre el Medioevo y Europa moderna) y realizó monedas labradas, joyas, floreros y adornos exquisitos. Su autobiografía es un valioso testimonio de la época. Hijo de músico no se le daba bien la música, pero sí el dibujo y la orfebrería, y a los 15 años entró como aprendiz de orfebre. En Roma fue discípulo del gran pintor y escultor Miguel Ángel durante corto tiempo. Vivió en Francia y realizó numerosos trabajos en metal en los que se muestran influencias de la escuela florentina, de los maestros Miguel Ángel y de Rafael. Esculpió un crucifijo de Cristo en mármol de belleza natural, como un sabio del Renacimiento y esta escultura expresa también la actitud poco convencional de Cellini, pues la realizó como desnudo integral, por lo que durante siglos se ha mostrado al público con un paño blanco. Cellini ha sido considerado como un prototipo del hombre del Renacimiento y uno de los más conspicuos escultores del Manierismo tanto en mármol, en su desnudo Crucifijo de El Escorial, como sobre todo en bronce. Murió el 14 de febrero de 1571 en su ciudad natal.
