José Antonio Gómez y Pérez Bullones, mas conocido por Pepe Antonio, patriota insigne de la villa de Guanabacoa, situada en la periferia de La Habana, despuntaba desde niño por su fortaleza física, esa misma que le hizo convertirse en jinete diestro y buen cazador. Nació el 10 de diciembre de 1704, en una familia de buena posición económica y desde joven se inclinó por carreras militares. Eso lo hizo convertirse en Teniente de Milicias. Corría el año 1762. Pepe Antonio era Alcalde Mayor Provincial de la Santa Hermandad en la villa y recibió noticias de que una escuadra inglesa realizaba maniobras frente al litoral habanero. Los cubanos fueron organizados por su líder en milicias populares que se enfrentaron armados de machetes a la bien entrenada tropa inglesa. Ocupó los sitios más riesgosos. Defendió las posiciones más castigadas por los invasores. Desplegó tácticas guerrilleras que provocaron bajas y prisioneros. A pesar de su valentía, el 8 de junio de 1762, entraron los invasores a Guanabacoa. Traiciones y humillaciones hicieron que el criollo fuera depuesto de su cargo de Alcalde Mayor. Triste y ofendido, José Antonio Gómez se retiró a las ruinas de un ingenio en el poblado de San Jerónimo de Peñalver, en la zona norte de La Habana. Allí sufrió una penosa enfermedad a causa de la cual murió una semana después, el 26 de Julio de 1762.
