Luis Victoriano Betancourt es la más cabal representación de la evolución ideológica progresista del costumbrismo cubano. Desde los veinte años comenzó a colaborar en diversas publicaciones periódicas. Tras el estallido bélico del 68 se marchó a Nassau y regresó en la expedición del «Galvanic». En las filas del Ejército Libertador ocupó la presidencia de la primera Corte Marcial y los cargos de diputado, secretario y presidente de la Cámara de Representantes de la República en Armas. A la par colaboró en los periódicos mambises «El cubano libre», «La estrella solitaria» y «Boletín de la Revolución». Al término de la Guerra de los Diez Años ejerció como abogado, maestro y periodista hasta su muerte en 1885.
