Francisco Covarrubias fue el actor más popular del teatro en Cuba en el siglo XIX. Nació en La Habana, el cinco de octubre de 1775 y desde muy joven comenzó a actuar en comedias que presentaba en fiestas y ocasiones especiales en las casas de sus amigos. Desde niño su familia le proporcionó una esmerada educación y tuvo la posibilidad de estudiar diferentes profesiones. Estudió latín, filosofía, cirugía y anatomía. Este joven inquieto y talentoso estudiaba medicina y trabajó como médico cirujano en un ingenio azucarero, pero los amados encantos del teatro lo fueron cautivando de tal forma que finalmente decidió anbandonar la medicina y dedicarse por entero al desarrollo de la vida artística teatral, hasta llegar a convertirse en el actor más popular de su época dentro del teatro cubano. Contaba Francisco Covarrubias con 25 años de edad por ese tiempo. Actuó siempre exitosamente en los principales teatros de La Habana, Matanzas, Cienfuegos y Trinidad. Fue considerado el actor más aplaudido de su época, también el que devengó el salario más alto y el que introdujo al «negrito», personaje muy importante del teatro bufo, en nuestra escena. Además de célebre actor, descolló como un fecundo creador de obras teatrales, pues aportó numerosas de ellas con un profundo matiz criollista, ya que escribía una o dos obras por año. Lamentablemente sus textos no llegaron hasta nosotros y las referencias son a partir de la reacción y destaque en la prensa y otros documentos de entonces. En las obras Covarrubias solía intercalar melodiosas canciones muchas de las cuales tuvieron fuerte impacto en el público y alcanzaron gran popularidad, se repetían en boca del pueblo en calles y sitios de diversión. Francisco Covarrubias se mantuvo íntimamente relacionado con el teatro cubano a través de casi medio siglo. Lo vivió y disfrutó intensamente. Se retiró oficialmente de las tablas en el año 1847, y casi tres años después, el 22 de junio de 1850, se produjo su fallecimiento en La Habana, cuando contaba setenta y cinco años de edad. Fue este incansable hombre de la escena, el iniciador y creador del llamado género chico cubano. Su nombre ha devenido símbolo del teatro nacional cubano
