Conocido como «el poeta-niño», Félix Rubén García Sarmiento, Rubén Darío, a los 14 años colabora en un periódico provinciano. En el centenario de Bolívar representa a su país en El Salvador y toda su vida es una repetición de viajes y misiones. Conmueve a la literatura española con «Azul». Luego vendrían, entre otras, «Prosas profanas», «Cantos de vida y esperanza» y «El canto errante». Su obra, una de las más vigorosas, uniformes y musicales que se haya producido en lengua castellana, es un gran canto a la belleza y a la vida.
