El 2 de febrero de 1885, el presidente de Guatemala, Justo Rufino Barrios, proclamó la unión de los Estados de la América Central. Honduras se adhirió, pero El Salvador, antes tan partidario de esta unión, protestó, así como Nicaragua y Costa Rica, y estalló, en consecuencia, la guerra, que terminó con la derrota y muerte de Barrios en Chalchuapa.
