El mago del teclado Franz Liszt, por su virtuosismo, su lirismo, su temperamento inventivo, hirviente y profundo, su maestría en el arte de la variación, es la personalidad que domina todo el siglo XIX. A los doce años produce su primera ópera: Don Sancho. A los quince, después de varias giras triunfales por Europa, escribe sus Doce estudios para piano. Lo mismo que Robert Shumann encuentra en el piano un instrumento digno de su genio. Fue el creador del poema sinfónico. Franz Liszt compuso además, sinfonías, preludios, rapsodias, sonatas, conciertos, cuadros religiosos; sirvió en cortes e iglesias, siempre innovando en el campo de las formas y en el de la armonía, revolucionando toda la música.
