Comenzó a escribir en la adolescencia, pero la etapa de mayor creatividad en la poetisa María Luisa Milanés está enmarcada en el período comprendido entre 1912 y 1919. Posmodernista, la idea de la muerte constituye casi el tema único de su poesía, aunque también enfoca en menor grado la nostalgia por la infancia y el sentido político o patriótico. Fue una mujer en contradicción ante las desigualdades impuestas al sexo femenino por las concepciones burguesas. Con el disparo que se hizo en esta fecha en Bayamo y su posterior deceso, en Santiago de Cuba, se malogró uno de los temperamentos más auténticos de la poesía cubana.
