El 4 de octubre 1921, se crea la Federación Obrera de La Habana (FOH) dirigida por Alfredo López, gran dirigente obrero de su tiempo, forjador indiscutible de la unidad de los trabajadores, quien se hizo acompañar de dirigentes obreros como José Peña Vilaboa y Alejandro Barreiro, los que, en 1925, integraron el grupo de fundadores del primer Partido Comunista de Cuba. La FOH tuvo en sus inicios una fuerte influencia anarcosindicalista y reformista, su fundación fue, sin dudas, un triunfo indiscutible de los obreros de pensar revolucionario que, como los mencionados, comprendieron la necesidad indispensable de la unidad obrera como fundamento para el éxito de sus luchas, convirtiéndose en el inicio del proceso organizativo concluido en 1925 con la fundación de la Confederación Nacional de Obreros de Cuba (CNOC), antecedente directo de la CTC, a tiempo que se colocaba al frente de las luchas obreras y sociales de su tiempo.
