De una conversación sostenida entre los profesores y músicos Ernesto Lecuona, Gonzalo Roig y César Pérez Sentenat, surgió la idea de formar una institución sinfónica. Es así que el 2 de septiembre de 1922 queda constituida la Orquesta Sinfónica de La Habana. La misma laboró durante veinte años, gracias al esfuerzo y tesón de su dirección y de los profesores que la componían, que sin recursos económicos de ningún tipo, estrenó en la isla centenares de obras del repertorio nacional y extranjero. Mantuvo presentaciones regulares en sus primeros años de vida pero, posteriormente, sus conciertos se hicieron más espaciados hasta desaparecer en los últimos años de la década de los años 40.
