El 11 de junio de 1938 es inaugurada y fundada oficialmente la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, en el entresuelo del antiguo Palacio Municipal. Funcionó como una dependencia autónoma del Municipio de La Habana, pero incorporada al Departamento de Cultura. La dirección recayó en Emilio Roig de Leuchsenring, quien desde el 1 de julio de 1935 había sido nombrado Historiador de la ciudad. En 1947 la Oficina quedó incorporada al Departamento de Educación, pero casi de inmediato fue adscrita a la Alcaldía de La Habana, y así figuró durante muchos años. Ese año se trasladó al Palacio de Lombillo, en la Plaza de la Catedral. Las funciones que tuvo esta Oficina fueron la custodia y publicación de las Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana, la celebración de ciclos de conferencias, cursos de carácter histórico, organización de actos conmemorativos y de difusión cultural.
