El 18 de septiembre de 1949 son asesinados los dirigentes obreros del sector azucarero Amancio Rodríguez Herrero y José Oviedo. Ambos revolucionarios resultan ultimados por agentes del traidor de la clase obrera Eusebio Mujal cuando participaban en una asamblea en el local del sindicato del central que hoy lleva el nombre de Amancio Rodríguez, en la provincia de Las Tunas. Los asesinos trataron de escapar, pero los propios trabajadores los capturaron y entregaron a las autoridades. Amancio Rodríguez y José Oviedo se inmolaron en aras de un futuro mejor para la clase trabajadora.
