Al pequeño caserío de Pino del Agua en el firme de la Sierra Maestra llegaron los integrantes del Ejército Rebelde. Fidel Castro y los miembros de su columna siguieron la marcha como si fueran en dirección a Santiago de Cuba, mientras que Ernesto Che Guevara y sus hombres realizaron un rodeo para en un lugar del camino prepararle una emboscada a las fuerzas de la dictadura.
