Nace en Bayamo en 1968, días después del alzamiento de La Demajagua. Se toma la decisión por Carlos Manuel de Céspedes de publicar un periódico que fuera portavoz del programa revolucionario. Se discutió sobre su nombre y el poeta y periodista José Joaquín Palma dijo: “¿No vamos a libertad al cubano?” El periódico pues debe llamarse El Cubano Libre. A partir de su segunda semana, y durante dos meses y medio salió a diario con editoriales y artículos de fondo, noticias de la guerra etc.
