Dos lanchas piratas artilladas asaltan en alta mar a las embarcaciones pesqueras «Aguja» y «Plataforma IV», el 10 de octubre de 1972, hundiéndolas junto a las costas de la Isla Andros. Resulta herido el pescador Amado Jiménez, quien es abandonado en alta mar junto al resto de sus compañeros secuestrados. Los pescadores serían rescatados por un helicóptero el día 13 y el día 16 un avión cubano viaja especialmente a las Bahamas para traer a la patria a los pescadores.
