«Honrar honra», sentenció José Martí y si la Generación del Centenario lo honró en el aniversario memorable inmolándose ante los muros del Moncada, y después en el fragor de la batalla en la Sierra Maestra, la Revolución victoriosa en el poder honró el sacrificio generoso de aquellos jóvenes que nacieron en esta zona y otras de la provincia de Pinar del Río, con el mausoleo erigido en Artemisa.
