Mario García Incháustegui y su esposa Gladys Delgado Ortiz, resultaron víctimas de un accidente aéreo el 4 de diciembre de 1977 en el momento en que se desempeñaba como Embajador de Cuba en Japón y Malasia, y mientras se dirigían a ese país. Mario representó a Cuba como Embajador a partir de 1959 en Uruguay, Paraguay, Chile, en Ginebra ante la Organización de Naciones Unidas y Organismos Internacionales, y en Nueva York como delegado permanente de Cuba ante las Naciones Unidas. Era el embajador ante el Gobierno de la Unidad Popular en Chile días antes de producirse el golpe militar, informó en nota diplomática al Canciller Raúl Roa sobre una de las agresiones que contra los funcionarios e instalaciones cubanas se habían venido produciendo a todo lo largo de 1973 y que culminaran con el golpe militar que derrocaría al presidente constitucional de ese país Salvador Allende.
