La prevención de accidentes de las centrales atómicas y la elaboración de planes de emergencia para la población son los puntos centrales de la Primera Convención sobre Seguridad Nuclear, que se firmó el 20 de septiembre de 1994 en la sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en Viena. En la convención adoptada el 17 de junio del mismo año, 84 países se comprometieron a tomar medidas legislativas y de control para aumentar la seguridad en sus plantas atómicas.
