El 19 de diciembre de 1994 la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su XLIX período de sesiones y con Resolución 49/155, proclamar a partir del 17 de junio de 1995 Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. Se invitó a los gobiernos de todo el mundo a que dedicaran este día a sensibilizar a la opinión pública respecto a la necesidad de la cooperación internacional en la lucha contra la desertificación y los efectos de la sequía, y a la aplicación de las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación.
