Alrededor de mil muertos y cerca de 350 heridos, mayormente mujeres y niños, fue el resultado de la estampida ocurrida el 31 de agosto de 2005 durante una celebración religiosa de musulmanes chiítas en el puente Al-Ayma de Bagdad, sobre el río Tigris. El sangriento suceso fue causado por el rumor de que en la procesión se hallaban uno o varios suicidas cargados con explosivos, lo cual creó un estado de pánico en la muchedumbre. Una parte de la baranda del puente que comunica el barrio de Azamiya con el distrito de Kadimiya, donde se ubica uno de los santuarios de los islámicos chiítas de Iraq, se desprendió con el empuje de la multitud. El santuario donde está enterrado el Imán Kadem, es el tercer lugar más sagrado para esa comunidad confesional musulmana, tras los de Najaf y Kerbala, y cada agosto se realizan peregrinaciones a la tumba.
