El 10 de septiembre de 2006 causa revuelo en los medios norteamericanos y otras partes del mundo una investigación lanzada por The Miami Herald, sobre el uso de los fondos federales norteamericanos para los planes contra Cuba. A manos de reporteros de ese medio norteamericano llegó una lista de una docena de periodistas de medios privados del sur de La Florida, que eran pagados por el gobierno de Estados Unidos, a través de su Oficina de Transmisiones hacia Cuba, para hacer propaganda anticubana por medio de las infames y desacreditadas Radio y TV Martí.
