El dirigente sindical español Marcelino Camacho falleció el 29 de octubre del 2010 víctima de una grave enfermedad. Fresador de profesión, su historia como sindicalista y defensor de la libertad se empezó a forjar cuando apenas contaba con 18 años. Durante la Guerra Civil española (1936-1939) combatió del lado republicano contra los insurgentes en los frentes del Centro y del Sur. Defensor de las libertades y de los derechos de los trabajadores, junto a otros sindicalistas, fundó a finales de la década de 1950 del siglo xx las primeras comisiones obreras y fue su primer líder, cargo que ocupó durante 10 años. Las Comisiones Obreras es una de las dos centrales obreras más importantes de España. Era un hombre abierto, firme, coherente y defensor de un sindicalismo de presión-negociación, que es la estrategia del movimiento sindical. Diputado por el Partido Comunista de España entre 1977 y 1981. Camacho dedicó toda su vida a la causa de los más débiles, a la conquista de una sociedad más justa y solidaria. Tanto en la Guerra Civil, como en el exilio, durante la dictadura (del general Francisco Franco) siempre luchó al lado de los trabajadores. A lo largo de su vida recibió numerosos reconocimientos, desde la Orden Lázaro Peña de primera clase, otorgada en 1984 por el Consejo de Estado de la República de Cuba, como la Medalla de Oro de los sindicatos de la extinta República Democrática Alemana. En España recibió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil y el premio de la Fundación Abogados de Atocha, entre otros. Nació el 21 de enero de 1918 en Osma la Rasa (Soria).
