
La Habana, 10 ene.- Siempre dispuesto a conversar, expone sus criterios abiertamente. No tiene secretos cuando de voleibol se trata. Cordial, incluso al discrepar. Ese es Jesús Cruz.
¿Cómo llegó al equipo Cuba?
“Estuve cinco años, desde 2009 hasta 2013, junto al entrenador Rodolfo Sánchez, preparando a los colectivos de la categoría cadete. Aunque no pertenecía a la plantilla de la Escuela Nacional, trabajaba como profesor de Educación Física por las mañanas y en las tardes colaboraba en aquel centro, hasta entrar a él en 2013”.
¿Solamente entrenó a los cadetes?
“No, mi tiempo de aprendizaje ha sido largo, desde dirigir a niños de 13-14 años, después a niñas de 14-15 en la Escuela de Iniciación Deportiva Mártires de Barbados. Luego pasé a ocuparme de los cadetes y juveniles.
Gané dos medallas de oro y una de plata en torneos Norceca Sub-21; oro, plata y bronce en Copas Panamericanas Sub-23; además, participé en tres mundiales Sub-19 y Sub-21. Finalizada la Liga de las Naciones (VNL), en 2023, asumo la responsabilidad de la selección nacional”.
En la VNL algunos hombres claves regresan de sus ligas foráneas cercanos al inicio del evento y no se integran al Cuba desde el principio, o no están en su mejor forma.
“El pasado año el central Robertlandy Simón se incorporó en la tercera semana, tras competir en Italia, y así ha venido sucediendo durante las tres temporadas con otros jugadores. Es una situación que necesitamos resolver de conjunto con la Federación Nacional. A pesar de ello, entramos por primera ocasión en la final del certamen y terminamos séptimos”.
Pero esa desventaja presiona demasiado a los voleibolistas.
“Son muchos partidos, entre los jugados en las ligas extranjeras y después, con el equipo Cuba. Debemos continuar incrementando la formación de jóvenes de calidad para ascender al primer nivel, aumentar una reserva que garantice efectivas sustituciones durante los partidos.
Las escuadras líderes mundiales comienzan la VNL sin algunas de sus estrellas, por ejemplo, Italia arrancó sin su atacador de extremo Alessandro Michieletto, quien se sumó a partir de la segunda semana y fue el mejor voleibolista en 2025, respaldado por la medalla de oro de su plantel en el Mundial de Filipinas”.
Ahora que crece la cifra de hombres contratados en ligas extranjeras, ¿qué función desempeña usted?
“Estoy atendiendo las categorías inferiores, la Sub-19 y la Sub-21”.
En otros países, como Argentina, su mentor Marcelo Rodolfo Méndez, tras dirigir en Polonia, regresó a su nación días antes de comenzar la vnl-2025, para guiar a sus muchachos.
“Ese tema se ha hablado: que es necesario, para mi desarrollo, poder insertarme en una liga durante un tiempo. Así estaría en constante contacto con otro nivel, conocería diferentes formas de entrenar, establecería nuevas relaciones y estaría en mejores condiciones para dirigir”.
Después del éxito en la VNL, se frustraron las esperanzas de ganar un buen lugar en el Mundial. ¿Cómo recibió esa eliminación temprana?
“Fue totalmente inesperada esa primera derrota contra Portugal, si antes habíamos vencido en la VNL a Brasil, Alemania, Serbia; Bulgaria (plata en el Campeonato Mundial); Polonia (bronce), superada en su cancha de Gdansk; y en el cierre solo perdimos ante el titular planetario Italia, en los cuartos de final. Todos son elencos que lideran en el orbe.
¿Cuáles son las competencias esenciales de este año?
“Los Juegos Centroamericanos y del Caribe, el clasificatorio olímpico continental, sin olvidarnos de la Liga de las Naciones”. (Fuente: Granma)