
Beirut, 8 mar.- El número de víctimas mortales por la actual ofensiva israelí contra el Líbano desde principios de marzo ascendió a 394, mientras 1130 personas resultaron heridas, informaron hoy autoridades sanitarias.
El ministro de Salud libanés, Rakan Nasser Eddine, dio a conocer las cifras durante una rueda de prensa en la que abordó las repercusiones de los ataques y las medidas adoptadas para garantizar la continuidad de los servicios médicos.
Según el funcionario entre los fallecidos figuran 83 niños y 42 mujeres, mientras que entre los heridos se contabilizan 254 menores y 274 mujeres.
Existe una peligrosa escalada israelí contra la población civil y el número de víctimas en el Líbano está aumentando, advirtió el ministro.
Nasser Eddine señaló además que nueve de los fallecidos pertenecían al sector sanitario.
En cuanto a la situación hospitalaria, informó que cuatro hospitales en el sur del país y en los suburbios meridionales de Beirut sufrieron daños parciales a causa de los bombardeos, mientras que otros cinco centros quedaron fuera de servicio.
La Agencia Nacional de Noticias Libanesa reportó que al menos 19 personas murieron este domingo tras un ataque aéreo israelí contra un edificio residencial en la localidad de Sir al-Gharbiya, en el distrito de Nabatieh, al sur del país.
La víspera, ataques aéreos israelíes en zonas del este y sur del Líbano causaron la muerte de otras 55 personas, incluidos niños.
La escalada regional se intensificó el pasado lunes, cuando el conflicto iniciado el 28 de febrero tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán comenzó a extenderse al territorio libanés.
En ese contexto, el movimiento Hizbulah lanzó ataques contra una base militar en el norte de Israel en respuesta a los bombardeos israelíes y al asesinato del líder supremo iraní, Ali Jamenei, según reportes difundidos.
Posteriormente, Israel inició una nueva ofensiva contra el Líbano con bombardeos contra los suburbios del sur de Beirut y zonas del sur y el este del país, además de una incursión terrestre limitada en el sur.
La agresión provocó además el desplazamiento de cientos de miles de personas y la destrucción de edificios residenciales, infraestructuras civiles y lugares religiosos en diversas regiones del país. (Fuente: Prensa Latina)