
Teherán, 8 mar.- El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, denunció el domingo las políticas del mandatario estadounidense, Donald Trump, y la agresión de Israel, liderada por Benjamín Netanyahu, como los principales detonantes de la actual crisis energética.
Qalibaf criticó a través de sus redes sociales la postura de Washington sobre una supuesta corrección automática del mercado y enfatizó que, si continúa la hostilidad en la región, el mundo enfrentará una crisis energética sin precedentes, afectando la producción y comercialización de petróleo.
La situación se agravó este lunes con la acción del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que cerró el estratégico Estrecho de Ormuz, bloqueando el tránsito de aproximadamente 20% del comercio mundial de crudo.
Esta decisión, enmarcada como una respuesta soberana al conflicto, provocó un aumento significativo en los costos para las compañías navieras y energéticas, elevando el precio del barril Brent a 86.28 dólares, una cifra no registrada desde junio de 2024.
El impacto de la escalada no se limita al petróleo. El sector del gas natural también experimenta un crítico incremento del 52% en los futuros del gas europeo. Esta subida se atribuye a la suspensión de actividades en el complejo Ras Laffan de Qatar Energy, el mayor productor de gas natural licuado del mundo, después de que sus instalaciones fueran afectadas por un ataque con dron, exacerbando la inestabilidad energética global.
La combinación del bloqueo de rutas marítimas vitales y la parálisis de centros de producción clave evidencia la extrema vulnerabilidad del sistema energético global. La ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel en Oriente Medio es vista como el motor de esta crisis, cuyas consecuencias amenazan no solo la estabilidad regional, sino también el suministro energético y la economía a escala planetaria, afectando particularmente a las naciones en desarrollo.
Los expertos advierten que, si el conflicto persiste, el precio del barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, podría dispararse hasta los 100 dólares, lo que supondría un aumento superior al 37% respecto a los 72.48 dólares con los que cerró el viernes. Además, Irán es el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y contribuye con cerca del 4.5% del bombeo global.
Pese a las sanciones internacionales impuestas por EE.UU., su industria petrolera se ha consolidado como un referente en la última década, lo que hace que cualquier interrupción en su capacidad de extracción tenga un efectos dominó. Uno de los mayores temores de los analistas es la posible respuesta de Teherán mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el que transita el 20% de la producción mundial de crudo. (Fuente: TeleSur)