
EE.UU, 15 mar.- Cuando se cumplían dos semanas de una guerra a la que había previsto solo días de duración, el presidente Donald Trump dijo este sábado esperar que “muchos países " apoyen a Estados Unidos para mantener abierto y seguro el estrecho de Ormuz, vital vía para el comercio mundial de petróleo cerrada tras el inicio de los ataques israelo-estadounidenses contra Irán.
Trump, quien afirmó que EE.UU. destruyó las capacidades militares iraníes y anteriormente había prometido que la Armada estadounidense comenzaría "muy pronto" a escoltar a los buques cisterna a través del estrecho de Ormuz, pide ahora refuerzos.
"Muchos países... enviarán buques de guerra, en conjunto con los Estados Unidos de América, para mantener el estrecho abierto y seguro", escribió en Truth Social, sin revelar qué países serían, al tiempo que dijo que esperar que China, Francia, Japón, Corea del Sur, Reino Unido y otros enviarán buques a la zona.
Después del inicio de la agresión y de que Irán bloqueara el estrecho, los precios del petróleo han escalado un 40%.
Este sábado, columnas de humo negro se elevaron sobre Fujairah, ciudad donde se encuentra una importante terminal emiratí de almacenamiento y exportación de petróleo, poco después de que el Ejército iraní advirtiera a los civiles de Emiratos Árabes Unidos que evitaran las zonas portuarias.
El viernes, fuerzas de Estados Unidos atacaron la isla de Kharg, desde donde se exporta casi todo el petróleo de Irán, cuyas autoridades advirtieron tras el ataque que las empresas petroleras y energéticas vinculadas con Estados Unidos serían "reducidas a cenizas".
También continuaron los ataques de EE.UU. e Israel contra suelo iraní. El Ministerio de Salud de Irán afirma que más de 1 200 personas han muerto en ataques estadounidenses e israelíes, mientras que hasta 3.2 millones de personas han sido desplazadas, según la agencia de la ONU para los refugiados.
En Líbano, los bombardeos israelíes han dejado mas de 800 muertos y desplazado a casi medio millón de personas.
Un informe publicado esta semana señalaba que tan solo en los primeros seis días Estados Unidos gastó 11 300 millones de dólares, y que al menos 13 militares estadounidenses perdieron la vida en la guerra.
Irán mantiene bajo control el estrecho de Ormuz, pero aún no ha llegado a bloquearlo militarmente, declaró este sábado el comandante Alireza Tangsiri, de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
En una publicación en X, Tangsiri se refirió a las declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, en las que insta a los países afectados por la crisis que generó el cierre de la vía fluvial, para que envíen allí sus buques para desbloquearla.
"Los estadounidenses afirmaron falsamente haber destruido la Armada iraní. Después afirmaron falsamente haber escoltado a petroleros. Ahora están pidiendo refuerzos a otros países", escribió el comandante iraní, señalando que el estrecho "aún no ha sido bloqueado militarmente".
"Simplemente está bajo nuestro control", recalcó.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, señaló este sábado que el estrecho, "de hecho, está abierto".
"Solo está cerrado a los petroleros y buques pertenecientes a nuestros enemigos, a quienes nos atacan y a sus aliados. Los demás pueden pasar libremente", apuntó.
Israel reportó esta semana a EE.UU. que sus reservas de interceptores de misiles balísticos han alcanzado niveles "críticamente bajos", en medio de los ataques de represalia de Irán, informa el sitio web de noticias Semafor, que cita a funcionarios estadounidenses.
"Es algo que esperábamos y anticipábamos", señaló una de las fuentes consultadas, que indicó que Tel Aviv está buscando "soluciones" para abordar la escasez originada tras la “guerra de los 12 días" del pasado mes de junio.
En paralelo, el funcionario aseguró que el Ejército estadounidense no está experimentado los mismos niveles bajos en sus inventarios.
"Tenemos todo lo necesario para proteger nuestras bases, nuestro personal en la región y nuestros intereses", declaró, apuntando que su país cuenta con un amplio número de sistemas de defensa antibalística THAAD, aviones de combate, así como interceptores de nivel medio.
Desde el inicio de las hostilidades, Irán ha lanzado más de 50 oleadas de ataques con drones y misiles contra Israel y contra instalaciones petroleras y bases estadounidenses en Oriente Medio. Según reportes, se han disparado al menos más de 3 000 misiles y drones contra los países del Golfo que albergan instalaciones de EE.UU. y otros cientos contra Israel.
La agresión de EE.UU. e Israel contra Irán tendrá graves consecuencias para la economía global, con el cierre del estrecho de Ormuz contribuyendo a la creación de una perfecta "receta para una recesión global", según un análisis publicado por The Economist.
El cierre de la importante vía marítima ha bloqueado cerca del 20% del petróleo mundial, lo que equivale a una interrupción aproximadamente el doble de grave que las crisis petroleras de los años 70.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) liberó reservas de emergencia, pero los precios siguen subiendo y el gas natural licuado (GNL), fertilizantes y otras materias primas también se encarecen.
El medio indica que el daño es desigual: EE.UU. se beneficia temporalmente como exportador neto de energía, aunque la gasolina sube un 20%. Europa sufre por su alta dependencia del GNL, mientras que Asia (Japón, Corea del Sur, India) enfrenta los peores efectos por sus importaciones del Golfo, con monedas debilitadas y medidas de emergencia.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, parece haber contribuido al problema al declarar anticipadamente una victoria sobre Irán, lo que calmó temporalmente los precios, pero cada día sin solución agrava el desequilibrio de la oferta y demanda en el mercado energético.
Si el estrecho permanece cerrado solo por dos semanas más, el petróleo podría llegar a 150 o 200 dólares por barril, repitiendo la estanflación de los 70.
Los países del Golfo sufren paradas masivas en producción de petróleo, metales y turismo, con una imagen de estabilidad dañada. El banco de inversión Goldman Sachs estima caídas del PIB de dos dígitos en varios de ellos. Países pobres de Asia enfrentan déficits, menos remesas y subsidios energéticos insostenibles.
Sin una vía segura para reabrir el estrecho, la inflación persiste y los bancos centrales pierden margen de maniobra. Irán controla el fin del conflicto, no Trump, y el riesgo de recesión global aumenta cada día que pasa, concluye la revista.
David Sacks, asesor especial en inteligencia artificial y criptomonedas de la Casa Blanca, ha dado su opinión acerca de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, durante su intervención en el último episodio del pódcast All-In, transmitido el viernes.
"Este es un buen momento para declarar la victoria y retirarse", declaró, aconsejando al Gobierno del país norteamericano que "encuentre una salida" al actual conflicto bélico. "Es claramente lo que los mercados quieren ver", añadió.
indicó que existe una facción, principalmente dentro del Partido Republicano, que busca intensificar la guerra, detallando que, si se ataca más infraestructura energética iraní, "podrían seguir atacando la infraestructura de petróleo y gas en los Estados del Golfo".
En este sentido, señaló que esto "sería mucho peor", ya que una mayor escalada "podría hacer que dicha región sea prácticamente inhabitable", especialmente Arabia Saudita, y aseguró que "ese sería un escenario verdaderamente catastrófico".
"Si esta guerra continúa durante semanas o meses, Israel podría ser destruido", continuó Sacks. "Sus defensas aéreas podrían agotarse […] Y entonces habría que preocuparse de que Israel intensifique la guerra contemplando el uso de un arma nuclear", dijo. (Texto y Foto: Cubadebate)