Ania no solo cose prendas; ella crea recuerdos

Ania no solo cose prendas; ella crea recuerdos

Céspedes, 24 ago.- Cada día, desde que el sol asoma por el horizonte, la cespedeña Ania Oms Ferrer comienza su jornada laboral con la misma rutina: el encendido de la máquina, el despliegue de telas y el suave roce de las agujas.

Ania no solo cose prendas, ella crea recuerdos. Cada pieza que sale de sus manos lleva consigo la alegría de un niño que inicia su etapa escolar o la entrega de un adulto que ama y defiende su profesión.,  un personaje en su propia novela, y cada prenda, un capítulo que se suma a la narrativa de sus vidas.

Mientras trabaja, con cada puntada, su dedicación se convierte en un acto de amor en esta labor que inició con solo 19 años y  tal parece que fuera ayer, las horas pasan rápidamente en el taller. A veces, la soledad se hace presente, especialmente cuando las luces se apagan anunciando que termina la jornada laboral. Pero Ania encuentra consuelo en su labor. Cada trozo de tela es un refugio donde puede soñar y recordar.

Los días se convierten en semanas, y las semanas en meses. El taller se llena de risas y lágrimas, de historias compartidas y secretos susurrados. Ania ha tejido más que ropa; ha creado un espacio seguro en los cerca de  40 años dedicada a esta labor. En cada costura se siente el latido de la responsabilidad en el deber cumplido, ahora el poder cuidar de sus dos nietos es la premisa.

Así es la vida de Ania Oms Ferrer, la costurera que a pesar de que por varios años se desempeña como jefa de brigada. En un  pequeño taller de confección textil, en el municipio de Carlos Manuel de Céspedes, entre hilos y telas sigue creando magia, uniendo vidas y sueños con cada puntada. (Texto y foto: Zenia Donet García/RCA)

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