Camagüey, 17 oct.- Dos procesos se han repetido históricamente en el país como tradición cada 16 de octubre, cuando toman posesión los nuevos fiscales. Uno es la investidura de la toga. El otro, la firma del código de ética de la institución.
Es la toga un símbolo de justicia, legalidad y compromiso. Su negro impoluto exalta la imparcialidad que debe mostrar el fiscal para quien la contempla.

Para investir a sus nuevos fiscales, se escogió la fecha simbólica en que un un joven Fidel Castro Ruz pronunció su alegato de autodefensa conocido como “La Historia me Absolverá”, durante el juicio por los sucesos del Cuartel Moncada.
Este año cinco jóvenes egresadas asumieron el mismo compromiso desde la Fiscalía Provincial de Camagüey. Defender la legalidad y los derechos civiles. El acto se realizó en la casa natal del Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, abogado y defensor comprometido de la sociedad.

Las nuevas fiscales son Rachel Sarah Aguilar Estrada, Liz Ramírez Mota, Lisneidis Zulema González Esquivel, Karla del Sol Téllez y Neisa Esther Hidalgo Ortega. Todas son graduadas de Derecho de la Universidad de Camagüey. Apenas transitan la veintena, pero ya mostraron aptitudes y competencias para el cargo. En la ceremonia firmaron el código de ética de la institución. Ese documento las compromete con la probidad, la independencia y el apego a la ley en cada caso.
Este código de ética es exclusivo de las Fiscalías nacionales. Lo explica así la fiscal jefa provincial, Ibelaixis Castillo Puertas. «Existen consideraciones éticas y morales que para este medio tienen un nivel de exigencia diferenciado. Háblese de comportamiento social, vestimenta y lenguaje. El fiscal representa al Estado. Las proyecciones políticas también deben estar supeditadas a este. Nuestra misión es velar por la legalidad, proteger a las víctimas».

Puede que la proyección social a la que deben aspirar los de las togas resulte polémica. Su figura estará constantemente sujeta al escrutinio de las personas. Abogan por el cumplimiento estricto de la ley, tan amplia y diversa. Su comportamiento debe estar resguardado por esos preceptos. Pero son seres humanos como el resto, no son perfectos. Con esto en cuenta, la fiscal jefa insiste en que sí son infranqueables ciertas cualidades en un fiscal. «La honestidad, la transparencia. No puede engañar, ni puede lucrar a través de su trabajo». Añade que este es un cargo que involucra mucha valentía y compromiso. «Actuar siempre con justicia y claridad. Apoyarse de sus compañeros. Está en una carrera que involucra mucho estudio. Todos los casos y las personas tienen sus particularidades y diferencias».
Los nuevos egresados deberán a partir de ahora atender casos reales, evaluar pruebas y tomar decisiones que afectan a personas concretas. La preparación académica queda atrás y comienza la práctica. Este es un cargo que exige preparación constante, criterios contrastados y un conocimiento impecable de la ley. (Texto y fotos:Chelsea Martínez/Radio Cadena Agramonte)
