Especialista camagüeyana exhorta a mantener cuidados para prevenir la lepra

Camagüey, 17 mar.- El diagnóstico y el tratamiento oportunos de la lepra, a partir de la observación periódica de la piel, constituye un llamado permanente de los especialistas ante la incidencia de la enfermedad en Camagüey, provincia que ocupa el cuarto lugar a nivel nacional según los casos registrados el año anterior en el país.

Conocida también como mal de Hansen, el padecimiento puede acarrear secuelas irreparables si no se atiende de forma pertinente, y entre las afecciones más graves están la pérdida de las cejas y las pestañas, las úlceras muy profundas en la piel, la pérdida de la sensibilidad en esta, y la retracción de los huesos.

La doctora Maricela Martín Ávila, responsable del Programa de Control para la Lepra del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología, explicó que es una enfermedad transmisible la cual tiene un período de incubación que puede ser de seis meses, pero también de 20 años, de ahí la necesidad de acudir a la consulta de dermatología del área de salud correspondiente, revisarse, y realizar los debidos procedimientos ante una lesión en la piel.

Los objetivos fundamentales del programa enfocado en este trastorno trófico, además de identificar los casos, el tratamiento y seguimiento de las personas que padecen la dolencia, buscan disminuir el estigma y la discriminación que se generan en la sociedad sobre los afectados.

Comentó la especialista que en la provincia de Camagüey existe una consulta dedicada a esta enfermedad en la sala de rehabilitación cercana al Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech, en la capital agramontina, a la que llegan los pacientes remitidos desde los centros asistenciales de sus zonas de residencia para recibir la atención de un equipo multidisciplinario.

El tratamiento que se brinda a esos casos es gratuito, se les examina la piel una vez al año durante un quinquenio, se les suministra la rifampicina -un antibiótico de primera línea- y son objeto de una quimioprofilaxis de la enfermedad.

Ante la sospecha de lepra se indican una serie de estudios, entre ellos biopsias de las zonas de la piel donde hayan lesiones, así como un control de calidad por varios profesionales de Anatomía Patológica, y las muestras finalmente se envían al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, con mayores competencias y equipamiento indispensables.

Durante el 2023 se reportaron 123 casos de lepra en la mayor de las Antillas y Santiago de Cuba fue la provincia de mayor incidencia, seguida por La Habana y Granma, precisó Martín Ávila.

La lepra se transmite por una bacteria mediante la vía respiratoria, a través  del contacto íntimo y estrecho durante más de un año con personas que sin diagnosticar y, por tanto, sin tratamiento.

De cada 100 individuos que se ponen en contacto con un paciente con dicha afección, sólo 10 tienen la susceptibilidad de padecer la enfermedad, abundó la experta.

A pesar de sus diversas formas clínicas, que la hacen llamar la “gran simuladora”,  la lepra se cura, -recalcó la especialista- y con un tratamiento oportuno de seis meses el paciente resuelve esa situación. (Texto y foto: Dannys Hernández de Luaces/ Radio Cadena Agramonte)

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