Camagüey, 14 jun.- En la década del 90 del pasado siglo, Eladio González (Toto), un argentino motivado por la solidaridad y un marcado interés por la historia desafió la distancia para llegar a Cuba, un país que hasta ese instante desconocía, pero que veía como un referente para Latinoamérica y para el mundo por espíritu de lucha, la valentía y patriotismo arraigado en los cubanos y cubanas desde que el 10 de octubre de 1968 sonaron las campanas del ingenio La Damajagua para iniciar con el protagonismo de Carlos Manuel de Céspedes un largo periodo lucha por la Independencia de la nación.
