Najasa, Camagüey, 9 oct.- En el municipio de Najasa, la lucha contra las arbovirosis (dengue, zika y chikungunya) ha dejado de ser una tarea exclusiva del sector sanitario para convertirse en un movimiento social integral.
Para frenar la proliferación del mosquito Aedes aegypti, se han reforzado las acciones educativas y preventivas en todo el municipio. En ese contexto, se desarrolló recientemente una jornada formativa con los estudiantes de enfermería que se incorporan a las pesquisas febriles.
Estos jóvenes, futuros baluartes del sistema sanitario, recibieron capacitación intensiva sobre la identificación de síntomas, el protocolo de actuación ante casos sospechosos y, sobre todo, la importancia de la vigilancia activa en las comunidades.
Su incorporación a las labores de pesquisa refuerza el sistema de detección temprana, permitiendo una respuesta más rápida y eficaz ante cualquier brote.
La formación de estos estudiantes no se limita a lo clínico, sino que abarca la dimensión social de la prevención. Durante las jornadas educativas, se enfatizó que el mosquito se cría en el hogar y que la eliminación de criaderos es la medida más efectiva para cortar la cadena de transmisión.
Las autoridades locales, junto con las organizaciones de masas y los propios vecinos, han redoblado los esfuerzos en el autofocal y la limpieza de patios y solares. Se insiste en que no basta con esperar la fumigación, sino que es imperativo eliminar cualquier recipiente que pueda acumular agua.
Según reseña la página oficial de Facebook del Departamento Provincial de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades (Prosalud), la campaña Cero Criaderos se ha convertido en un llamado cotidiano a la acción. Cada envase desechado correctamente es un golpe certero contra la enfermedad, y la participación activa de la población constituye el eslabón que cierra el círculo de la protección.
El éxito de esta cruzada en Najasa dependerá de la constancia y del compromiso de cada ciudadano. La labor de los estudiantes de enfermería y del personal de salud es invaluable, pero necesita del respaldo de la comunidad para ser efectiva.
La batalla contra el mosquito no se libra en los hospitales, sino en los patios, en las azoteas y en las calles. Con educación, responsabilidad y acción conjunta, este territorio demuestra que es posible construir un entorno más seguro y saludable. (Maykel Torres La Rosa/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Tomada del perfil de Facebook de ProSalud Camagüey)
