Riad, 29 abr.- La reunión busca unificar la posición de las naciones del Golfo y fortalecer la coordinación conjunta.
Yeda, Arabia Saudita, acoge este martes 28 de abril una cumbre consultiva extraordinaria del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), donde sus líderes evalúan la compleja situación regional y las tensiones por el estrecho de Ormuz.
La reunión busca unificar la posición de las naciones del Golfo y fortalecer la coordinación conjunta. El encuentro, convocado por Arabia Saudita, se centra en examinar la evolución de la situación regional y los desafíos en materia de seguridad.
Según medios internacionales, las deliberaciones abordan las repercusiones del posible cierre del estrecho de Ormuz, las perturbaciones en la navegación internacional y los efectos negativos sobre el comercio mundial.
La cumbre aborda los esfuerzos diplomáticos actuales para contener la crisis, destacando la mediación liderada por Pakistán entre Estados Unidos e Irán
Los mandatarios evalúan la apertura de cauces negociadores que contribuyan a la distensión y eviten una mayor escalada militar en la zona, protegiendo la seguridad colectiva y los logros económicos de la región.
A la cita en Yeda han acudido el príncipe heredero de Kuwait, Sabah Khaled Al Hamad Al Sabah; el rey de Bahréin, Hamad bin Issa Al Khalifa; y el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani. Por su parte, Emiratos Árabes Unidos envió a su ministro de Asuntos Exteriores Jeque Abdullah bin Zayed Al Nahyan, lo que reafirma el compromiso de la organización por gestionar conjuntamente los impactos de la crisis diplomática y marítima.
Desacuerdos sobre el programa nuclear y defensa
Pese a los intentos de mediación, Trump sostiene que persisten diferencias profundas sobre el programa nuclear iraní. Irán enfatizó que sus capacidades defensivas y su programa de misiles son soberanos y no forman parte de ninguna agenda de negociación.
Ambas naciones pactaron un alto el fuego de dos semanas que inició entre el 7 y 8 de abril para abrir canales de diálogo. No obstante, el acuerdo enfrenta cuestionamientos debido a denuncias de incumplimientos por las partes y el incremento de la presencia militar en la región.
Ante este escenario, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian afirmó que la guerra no beneficia a nadie y abogó por la vía diplomática para reducir tensiones. Desde Teherán, el mandatario pidió prudencia frente a EE. UU. e Israel, aunque ratificó la firmeza de su nación ante amenazas externas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, denunció la falta de seriedad de Estados Unidos en las negociaciones de alto el fuego pese a la mediación de Pakistán. Durante una llamada telefónica con el canciller pakistaní, Muhamad Ishaq Dar, el domingo 19 de abril, Araqchi agradeció el rol de Islamabad y advirtió que Teherán utilizará todas sus capacidades para proteger la seguridad nacional. (Texto y foto: Cubasí)
