Por Arailaisy Rosabal García/Colaboradora de Radio Cadena Agramonte.
Fumar es casi tan antiguo como el hombre mismo. Bien lo sabemos los cubanos para quienes el tabaco es un símbolo de identidad nacional.
Los primeros pobladores de esta hermosa tierra lo usaban en sus ceremonias mágico religiosas, y tras la conquista española se importó al Viejo Continente. Así, lo que comenzó siendo un ritual se convirtió en una práctica cotidiana de deleite para algunos, pero dañina para todos.
Lo cierto es que los efectos nocivos del tabaquismo no son para nada equiparables con el placer de una buena bocanada. Cerca de seis millones de personas mueren cada año en el mundo por causas asociadas al hábito de fumar, de las cuales unas 600 mil son fumadoras pasivas.
Y es que el cigarro también tiene secuelas fatales para quienes respiran el humo ajeno. Según especialistas, el tabaquismo pasivo aumenta en un 30 % las posibilidades de adquirir enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cancerígenas. Lamentablemente el grupo social más afectado en ese sentido son los niños de familias fumadoras, muchos de los cuales terminan dependientes al cigarrillo.
Por supuesto, en los fumadores activos las consecuencias son aún más funestas. Las cifras hablan por sí solas: de cada 12 muertes por cáncer de pulmón, 11 se corresponden con adictos al tabaco, en quienes los enfisemas y la bronquitis crónica ocurren seis veces más y los ataques cardíacos son tres veces más comunes.
Claro, por lapidario que sea el refrán “el que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria”; mucho más triste e injusto es pagar con la vida las decisiones de otros.
A sabiendas de los peligros del hábito de fumar, cada día son más quienes optan por llevarse un cigarrillo a la boca, bien por simple embullo, por moda, o por el falso mito de símbolo de sensualidad en las mujeres y de masculinidad en los hombres, cuando de hecho una de las causas del tabaquismo es la impotencia sexual.
Desde 1988, cada 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco, con el propósito de movilizar a la población hacia un mundo libre de humo. Durante la fecha miles de fumadores asumen el reto de abstenerse durante 24 horas.
Este año 2013 el lema de la campaña es la prohibición de la publicidad, la promoción y el patrocinio del tabaco, cada vez más frecuentes en las sociedades modernas, ante el sumo capital que genera el negocio tabacalero, y a contrapelo de las afectaciones para la salud humana.
Sépase que las Compañías de tabaco gastan alrededor de 13 millones de dólares diarios en propaganda, muy pocas con algún matiz educativo.
En Cuba, donde la cifra de fumadores también ha aumentado en los últimos años, la labor preventiva y de ayuda psicológica respecto al hábito de fumar se realiza fundamentalmente a través de los Centros Comunitarios de Salud Mental y las instituciones de medicina natural y tradicional.
Sin embargo, el control de las restricciones estatales acerca de los ambientes libres de humo es en exceso deficiente tanto en lugares públicos como en centros estudiantiles, laborales, e incluso de salud.
Actualmente, un tercio de la población adulta mundial fuma, y la tendencia es a que la cifra continúe en aumento. Aunque los gobiernos están llamados a tomar partida ante la epidemia del tabaquismo, optar por el cigarro o la vida es una decisión personal. ¿Cuál elige usted?
