Rolando Sarmiento Ricart/ Colaborador de Radio Cadena Agramonte.
La noticia difundida por los medios digitales desde los Estados Unidos de que una máquina milagrosa en solo tres días podría convertir el agua en vino -dólares mediante-, resulta burla macabra para 800 millones de personas que en el mundo no tienen acceso al agua potable y los dos mil 500 millones carentes de servicios de saneamiento.
Datos de la Cruz Roja y las Naciones Unidas, organización que declaró el 22 de marzo Día Mundial del Agua, revelan que la pobreza y la insalubridad son las causas para que cada 10 segundos fallezca un niño, y por enfermedades trasmitidas por la contaminación del agua, mueran alrededor de 25 millones de seres humanos anualmente.
Agua, vida y realidad en Cuba
Esta Isla, bloqueada por la mayor potencia económica y militar, Estados Unidos , y constantemente azotadas por huracanes y prolongadas sequías, en 1995 ya había alcanzado la Meta 10 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas y desde 2004 más del 95,6% de la población disfruta de acceso sostenible al agua potable, índice que aumenta cada año con la ejecución de programas progresivos de nuevas redes hidráulicas y la construcción de acueductos, principalmente en zonas rurales.
Hoy la disponibilidad cubana de embalse superficial de agua que antes escapaba al mar, es superior a los 13 mil millones de metros cúbicos, fuentes a cielo abierto que, junto con la explotación adecuada de las subterráneas, garantizan los principales planes de abasto a la población y la economía nacional.
¿Cómo ha sido posible? El líder de la Revolución Fidel Castro Ruz, desde la tragedia del ciclón Flora en octubre de 1963, ideó y encabezó la Voluntad Hidráulica, consistente en la construcción de embalses, canales, derivadoras, y disímiles obras hidráulicas para apresar el agua que arrasaba poblados y cultivos a su paso hacia el mar y que son aprovechables en época de sequía.
Camagüey en el Día Mundial del Agua
Camagüey, la actual provincia más extensa de Cuba, es la de mayor número de presas del país y, después de Sancti Spíritus, ocupa la segunda capacidad de reserva nacional de agua con más de mil 208 millones de metros cúbicos.
Si el agua está presente en todas las actividades de la vida, la sequía y el derroche del vital líquido, son sus enemigos acérrimos.
Este llano territorio cubano, enfrenta con una disponibilidad ventajosa el presente período seco en sus 53 principales reservorios superficiales que almacenan más de la mitad del agua total, debido a un comportamiento atípico de los meses de enero y febrero, cuyos indicadores de la media histórica de lluvia fueron superados holgadamente.
Sin embargo, para los directivos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) en Camagüey, la vigilancia y control del 31% del volumen total del agua subterránea concentrada en los tramos hidrogeológicos de la provincia, junto con la regulación sistemática del servicio a la población urbana, constituyen garantías para enfrentar cualquier fenómeno natural adverso.
“El uso racional y productivo del agua, aun dadas las manifestaciones de sequía por la poca acuosidad del subsuelo, evitará poner en peligro el suministro social y el cumplimiento de los planes económicos del actual año”, aseguró el ingeniero Irvin de la Victoria Gómez, delegado provincial del INRH.
El Estado cubano asignó este año 24,9 millones de pesos para el plan de inversiones hidráulicas de esta vasta región agropecuaria, dirigidos a la rehabilitación y ampliación de redes de acueductos, reposición de equipos de bombeo y el mejoramiento integral de la infraestructura vinculada con la calidad y el servicio del agua.
Y es que en Camagüey y en Cuba toda, el acceso a este vital líquido es un derecho generalizado.
