Por Edel Blanco Duarte/Radio Cadena Agramonte.
Cuando hablamos de Educación, automáticamente pensamos en las escuelas, las clases y los profesores; sin embargo, hay quienes todavía rememoran cómo comenzó todo este proceso en Cuba, que más de medio siglo después sigue dando frutos y alegrías.
La Campaña de Alfabetización en nuestro país fue una medida necesaria, pues tanto en el campo como en las ciudades existían millones de personas sin saber leer ni escribir, algo imprecindible para emprender cualquier programa de desarrollo.
Ante tal acontecimiento, la naciente Revolución tomó una serie de medidas para la erradicación del analfabetismo, paso imprescindible para construir una sociedad superior y más justa. Se concretaba así uno de los puntos expuestos por Fidel Castro en el Programa del Moncada.
Actualmente, en medio de la crisis total que vive el mundo, la educación es importante para lograr una estabilidad en la esfera económica, científico-técnica y social.
Nuestro país, como muestra de solidaridad, combate la ignorancia, sobre todo en países del Tercer Mundo. Ejemplo de ello es el método “Yo sí puedo”, aplicado en Asia, África y América Latina, continentes donde se ha logrado alfabetizar a más de 3,5 millones de personas.
El Foro Mundial sobre Educación del año 2000 aprobó seis puntos principales, que deben alcanzar todos los países en el 2015. Cuba ha sobrepasado las metas contempladas en el programa “Educación para todos”, lo cual da fe de la importancia que concede el Gobierno de la Isla a la docencia y la enseñanza del pueblo.
Gracias a la labor y el sacrificio de los brigadistas Conrado Benítez -entre los que materializaron la Campaña de Alfabetización-, en su inmensa mayoría jóvenes, hoy Cuba se ha situado entre los países más avanzados del mundo en materia educacional, hecho reconocido por organizaciones y prestigiosas instituciones internacionales vinculadas a la Educación.
Este 8 de septiembre, cuando el planeta celebra el Día Internacional de la Alfabetización -establecido por la UNESCO en 1967-, vale el reconocimiento a aquellos maestros que voluntariamente protagonizaron la primera gran victoria de la joven Revolución cubana en el campo de la Educación y la Cultura, al derrotar la ignorancia a lo largo y ancho de la mayor isla del Caribe. (Imagen: Archivo)
