La ciudad en vitrales

Por Arailaisy Rosabal García/ Colaboradora de Radio Cadena Agramonte

El próximo 2014 la ciudad de Camagüey cumplirá su medio milenio de vida. A propósito, se acometen en la urbe agramontina importantes obras constructivas y de restauración, sobre todo dentro de la zona declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Pero no solo las instituciones culturales trabajan sin descanso por regalarle a la villa la mejor de las celebraciones. También los pobladores de esta “suave comarca de pastores y sombreros” buscan una manera muy propia de agasajarla. Tal es el caso del joven artista David Sánchez Prieto y su proyecto 500 y más.  

Por vez primera, sitios emblemáticos de la ciudad de Camagüey son recreados en vitrales, un arte antiquísimo y de extrema sensibilidad. La idea es rendir homenaje a los cinco siglos de existencia de la otrora Villa de Santa María del Puerto del Príncipe a través del realce de sus valores arquitectónicos, pero en esta ocasión, usando el vidrio como pretexto.

Así, sendas edificaciones de los siglos XIX e inicios del XX, pertenecientes a diferentes estilos y movimientos artísticos, encuentran cabida en esta muestra, conformada hasta el momento por siete cuadros, pero que pretende seguir creciendo, teniendo en cuenta el valioso fondo arquitectónico de Camagüey.

Muchas son las pretensiones de este proyecto. Por una parte, quiere sumarse a las celebraciones por el cumpleaños 500 de la ciudad -de ahí su nombre-, en tanto constituye también un intento por inmortalizarla y, a la vez, una convocatoria, desde el arte, a su conservación.

Propiamente, la reproducción del Parque Agramonte, cuya representación data de los años en que fuese Plaza de Armas, viene a significar la perpetuidad de uno de los sitios más populares del entorno camagüeyano, con una rica historia precedente pero de la que quedan muy pocos testimonios gráficos, y a los que pretende sumarse este vitral.

En tanto, con Plazuela en silencio y Casa típica camagüeyana, se persigue reflejar el estilo constructivo de las viviendas particulares del siglo XIX, y concientizar a la población toda en el rescate de nuestros valores arquitectónicos, a partir de la contrastante suerte con que han corrido ambas edificaciones.

La una, demolida totalmente ante el pésimo estado constructivo y sin un destino certero; la otra, rescatada de las ruinas según los cánones de su diseño original.

Las otras tres edificaciones llevadas al vidrio son hoy instituciones asociadas al arte. El Teatro Principal, La Popular y el estudio-taller del reconocido artista de la plástica Joel Jover, ubicado en el corazón de la Plaza San Juan de Dios, ícono de la ciudad de Camagüey y Monumento Nacional.

Vale destacar que todas estas piezas, concebidas entre el 2011 y el 2013, han sido premiadas en concursos.

Llama la atención que muchos de los vidrios empleados en la composición de las obras -en su mayoría opalescentes y traslúcidos- son reciclados de puertas y ventanas de cristales, con lo cual, el espíritu de la ciudad se hace presente en las piezas, no como una simple aspiración.

La técnica empleada responde a una tendencia contemporánea dentro del vitralismo, al incorporarse elementos de relieve en las obras y crear así un efecto tridimensional en estas.

El Proyecto 500 y más es un ejemplo de cómo los camagüeyanos sienten y hacen por su ciudad. (Fotos: cortesía del artista)

 

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