Por Gladys Dailyn Morera Cordero/ Radio Cadena Agramonte.
La protección del patrimonio material e inmaterial, el interés de colaborar con el proceso docente educativo en diferentes enseñanzas, y la promoción del arte; definen los 55 años de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
En fecha tal, destacan algunos de los más urgentes retos de la organización para fomentar los valores morales, educativos y estéticos de la sociedad cubana actual, además de la preservación de las tradiciones y la defensa de la política cultural de la Isla.
Un recuento de los aportes de la UNEAC a la Cultura, no es ahora lo más necesario; sino cuánto puede hacerse por llevar el arte hasta la comunidad, y cómo lograr participar junto al pueblo en cada una de sus expresiones populares.
Muchos son los desafíos que enfrenta la organización. Todavía urge un suplemento cultural en varios órganos de difusión masiva, una mayor calidad estética de los productos culturales, el compromiso con lo auténtico y la responsabilidad creativa.
Respaldar la formación integral y humanista de los artistas cubanos es una de las misiones principales de la UNEAC, que debe mantenerse como vocero de la opinión construida desde el latir del pueblo.
Como vanguardia de la intelectualidad cubana, sus miembros deben fomentar el debate y el intercambio de criterios, con una invitación a crear desde una profunda vocación social, sin renunciar a nuestras raíces.
Al celebrar sus 55 años de vida, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba renace en el legado de su presidente fundador, Nicolás Guillén, en su acertado reclamo por convertir a los artistas nuestros, en una genuina imagen de identidad. (Foto: Archivo)
