Por Juan G. Mendoza Medina/ Radio Cadena Agramonte.
Camagüey muestra hoy un cambio renovador en diferentes frentes del ámbito económico y social, y tras esos logros se encuentran sus trabajadores, guiados siempre por la impronta del capitán de la clase obrera, Lázaro Peña González, nacido un 29 de mayo, hace ya 106 años.
Su labor sindical, allá por las décadas en las que imperaban los corruptos gobiernos de la República neocolonial, cuya expresión más reaccionaria la representaron las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista, sirvió de ejemplo sobre cómo conseguir la unidad de todos en torno al Partido Comunista de Cuba y a la Central de Trabajadores de Cuba, para de esa manera alcanzar los propósitos por los que luchaban.
Tanta fue la fuerza de su acción, contraria a los intereses divisorios yanquis, que cuando en 1953 regresaba de Viena —donde se celebró el III Congreso de la Federación Sindical Mundial— no le permitieron la entrada a Cuba; sin embargo, había dejado bien constituidos los cimientos para que el proletariado fuese también protagonista del triunfo de la Revolución el 1ro de enero de 1959.
Aunque solo vivió los 15 años iniciales de ese período, que ha traído como resultado una Cuba nueva, demostró cuán decisivos resultan cada uno de los cubanos, desde su puesto de labor.
A partir de entonces, con la añorada representación y reconocimiento de los derechos de los trabajadores, restaba un camino por el cual transitan las nuevas generaciones: el de materializar en las industrias, en las cooperativas, escuelas, centros científicos, de la Salud… las metas propuestas en el orden productivo, para consolidar así la soberanía política.
Los camagüeyanos están conscientes de ese reto, y en la última sesión de la Asamblea Provincial del Poder Popular, Tania Díaz Bermúdez, secretaria de la Central de Trabajadores de Cuba en territorio agramontino, intervino para ratificar que todos contribuimos al perfeccionamiento de los órganos locales de Gobierno, pues a ellos pertenecemos en cada municipio, Consejo Popular o circunscripción, donde están enclavadas las empresas, organismos e instituciones que deben impulsar el desarrollo económico.
Hay que reflexionar para, desde las unidades gastronómicas y de servicios mejorar la atención al pueblo; en los centrales azucareros revertir de una vez la racha de incumplimientos en las últimas zafras; a pie de surco incorporar más tierras a la producción de alimentos y eliminar más hectáreas de marabú; y en las instalaciones turísticas incrementar la calidad del producto para posicionar a la región como un destino de preferencia.
Esos ejemplos son solo una muestra de los sectores de mayor relevancia, pero válido es también que cada quien, por muy humilde que se sienta en su labor, sepa que puede hacerlo mejor, y ello influirá en la gestión y los resultados de su colectivo.
La batalla de Lázaro Peña a favor de la clase obrera enseñó que esa es la más poderosa fuerza en un país. A 106 años de su natalicio, si queremos honrar su trayectoria, empeñémonos en hacer de esta provincia un lugar más próspero para beneficio de los propios trabajadores, creadores de riquezas. (Foto: Archivo)
