Por Tay Toscano Jerez/Radio Cadena Agramonte.
¿Cuántas palabras pueden asociarse al quehacer de los locutores?
Hago una breve enumeración: compañía, dicción, comunicación, conocimientos, agilidad, versatilidad. Estoy segura de que se me escapan muchas otras.
Y claro que sí; los locutores, esos rostros que se escuchan y se ven son imprescindibles en nuestra cotidianidad. No hay suceso que transcurra en cualquier parte del mundo que no lleve la reseña de los hombres y las mujeres que se decidieron por una profesión que demanda consagración y entrega.
Verlos y oírlos, en cualquier horario, reseñando lo mismo el acontecer cultural que dándonos información sobre un fenómeno meteorológico es la mejor prueba de que los locutores se deben a su audiencia. No importa cuán cansados estén o si algún problema los preocupa. Allí están ellos para acompañar, instruir, movilizar, educar.
Por eso, en esta jornada en que se celebra el Día del Locutor cubano, dedico estas palabras, sencillas pero sinceras, a quienes marcaron el camino y hoy ya no están entre nosotros. También a los que día a día nos conminan a una existencia plena y a los noveles que siguen los pasos de sus maestros para hacer de la locución sentido de la vida y no un modo de vida.
Ahora mismo pudiera emplear miles de elogios, frases preconcebidas; pero prefiero dejar constancia de mi reconocimiento a los profesionales de la palabra, diciendo sencillamente: ¡Felicidades, locutores!
