Martí, faro de Cuba y el mundo (+ Audio)

Por Jorge Enrique Fuentes Ruiz/Radio Cadena Agramonte.
Enero es un mes especial y lo asevero con profundo regocijo patrio. No todas las naciones tienen el privilegio de parir monumentales hombres, que aún después de muertos convidan a la batalla, al arrojo, al sacrificio, a morir por la vida.

La calle Paula, en La Habana Vieja, estuvo como testigo el 28 de enero de 1853, del nacimiento de quien, a decir del historiador Eusebio Leal, resultara genuinamente no un ideólogo más, sino el ideólogo principal de la llamada Guerra Necesaria de 1895 en Cuba.    

José Julián Martí Pérez, o simplemente Martí, vive en cada obra noble de los agradecidos.

Su nombre destella luz, y en ese resplandor se expande para toda la mayor de Las Antillas el ejemplo imperecedero de Fidel y Raúl, artífices indiscutibles de su legado, y que se concreta en la bella historia de resistencia y lucha del pueblo cubano desde hace muchos años.  

La marcha victoriosa hacia el futuro es fortalecida por la heroicidad heredada de los mambises, y nos sobra coraje para enfrentar cualquier arremetida del imperialismo yanqui, así como de otro enemigo.    

En Martí encontramos un arsenal de enseñanzas para reafirmarnos como defensores del proceso socialista, sistema político adquirido soberanamente por Cuba.

El padre del gran poema dramático Abdala entrega el método eficaz para hacer un mejor periodismo, una integral poesía, un arte de política, una diplomacia fraternal, una superior sociedad, un sentido de la vida enfocado hacia la construcción auténtica de la necesaria República, como él siempre la quiso, “Con todos y para el bien de todos”.       

Por eso, a la altura de 63 años de Revolución, los agradecidos no entregaremos las banderas del Socialismo.

La suerte está echada. Es verdad, los tiempos hoy son más duros, porque la COVID-19 se ensaña contra el mundo, y porque el Gobierno de los Estados Unidos y sus lacayos siguen encaprichados en robarles soberanía a Cuba, no obstante, aquí encontrarán millones de Martí dispuestos a caer, como él lo hizo en Dos Ríos, en pos de la libertad. (Foto: Archivo) 

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