Por Juan G. Mendoza Medina/ Radio Cadena Agramonte.
El Estado cubano protege con diversas políticas a todos los sectores de la población, pero por las especiales demandas destacan aquellas destinadas a personas con determinadas limitaciones, para su íntegra incorporación a la dinámica diaria, como los ancianos y los discapacitados.
Para el presente año, la Asistencia Social destina en Camagüey alrededor de 18 millones de pesos, de los cuales hasta la fecha se ha ejecutado la mitad, por los conceptos de prestaciones económicas y los servicios.
La Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, con sus instancias municipales, es la entidad que rige estos asuntos, en coordinación con otras como Salud Pública, que previo análisis dictamina el alcance de los beneficios, entre los cuales se valora, por ejemplo, el monto monetario recibir según las necesidades individuales.
Mucho agradecen los adultos de la tercera edad que viven solos, con movilidad restringida o total, la ayuda de la asistente social a domicilio, durante cuatro u ocho horas al día, quien se encarga de los diferentes quehaceres del hogar; sin embargo, de manera excepcional se valoran casos que no pertenezcan a ese grupo etario, o incluso, con hijos únicos a los que se les brinda la asistente para que no pierdan su vínculo laboral.
La alimentación, la inserción en Casas de Abuelos y Hogares de Ancianos constituyen otros de los servicios, además de la protección que se les brinda a las madres con hijos que poseen discapacidad severa, para que se dediquen al cuidado exclusivo de su descendencia.
En nuestra provincia se acogen a estas políticas poco más de dos mil discapacitados —tanto física como mentalmente—, una muestra que, unida al respaldo de la Asociación Nacional del Ciego y la de Limitados Físico Motores, evidencia que ese segmento no se excluye, sino todo lo contrario: aporta con varias tareas y funciones.
El pasado año, más de tres mil núcleos recibieron módulos de cocción que indudablemente mejoraron la calidad de vida en esos domicilios y les facilitaron el desenvolvimiento cotidiano a esas personas; adicionalmente se entregaron útiles y avituallamientos, como sábanas y toallas.
Camagüey posee más de siete mil núcleos familiares acogidos a la Asistencia Social, el mayor número de ellos en la capital provincial, Florida y Santa Cruz del Sur, incluyendo a quienes padecen enfermedades severas, como oncológicas y psiquiátricas.
La protección, a través de servicios o prestaciones económicas a múltiples familias y personas, responde a la decisión del Estado cubano de no dejar desamparados a los más necesitados, aún en las más difíciles condiciones.
De ello dan fe no pocos agramontinos que, a pesar de la adversidad o las dificultades en las que viven, ya sea por enfermedad, discapacidad o impedimento para autosostenerse monetariamente, se les garantiza lo indispensable para su existencia en una sociedad inclusiva, una realidad inconcebible antes de 1959 y que a partir de las concepciones del Programa del Moncada tuvo cabida en las transformaciones que emprendió la Revolución. (Foto: Archivo)
