Por Jorge Navarro Torres/ Radio Camagüey.
Los años suelen transcurrir velozmente y una prueba de ello es la primera Serie Nacional de Béisbol en Cuba la cual alcanza este 14 de enero 55 años de existencia.
Como toda obra humana, la Serie ha tenido claroscuros, pero ha sido una creación que ha traído a todos los cubanos -de antes o de ahora- la pasión por un deporte que constituye parte de la identidad de la nación y con una historia que rebasa el siglo y medio desde que llegó a la Isla la primera pelota, el primer bate y los hombres que iniciaron la aventura.
El surgimiento del actual clásico nacional está indisolublemente asociado a la clarinada del Triunfo de la Revolución Cubana en 1959 y a la impronta del inolvidable Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz quien hizo posible que el deporte y, dentro de sus disciplinas, la pelota, llegara como un derecho a todos los confines de la mayor de Las Antillas.
Un ejemplo y antecedente directo fue la realización en 1960 del Primer Campeonato Nacional de Béisbol Amateur de la Dirección General de Deportes (DGD), que tuvo un proceso eliminatorio desde la base en cada provincia, con una participación masiva: solo en la capital cubana se inscribieron 70 equipos.
A la final concurrieron los seis titulares de la entonces igual cantidad de provincias del país y fue el conjunto Los Mulos de Nicaro el ganador del certamen tras vencer al equipo de la Universidad de La Habana.
Con esa referencia, el 14 de enero de 1962 comenzó en el país una nueva etapa como respuesta a las agresiones que en el terreno del deporte impulsaba el Gobierno de los Estados Unidos, como retirar la franquicia de los Cuban Sugar King de la Liga Internacional; la prohibición a peloteros norteamericanos de jugar en el torneo invernal del archipiélago caribeño y a su vez, imponerle a todo atleta cubano que decidiera jugar en los Estados Unidos no hacerlo en su patria; hechos que muchos han querido minimizar y no olvidar.
Así, enfrentando las dificultades impuestas por el poderoso vecino del Norte, surgieron otros protagonistas dentro del deporte cubano en la era revolucionaria.
Obreros, estudiantes, campesinos y militares se vistieron de peloteros a quienes el pueblo los respaldó con una presencia multitudinaria en los estadios. Surgieron nuevos ídolos cuyos nombres y apellidos a fuerza de repetirse, se convirtieron en una suerte de familiares queridos, aunque los otros no se olvidaron.
Como señalamos antes, los claroscuros también han llenado el espectro beisbolero de la Serie Nacional de Béisbol, con mayor incidencia en los tiempos actuales cuando los enemigos de siempre tratan de aprovechar la situación económica del archipiélago tras más de cinco décadas de un bloqueo económico, comercial y financiero, junto a otras políticas para incentivar la salida de deportistas hacia Norteamérica.
No se ocultan los errores; hacerlo también conllevaría a olvidar parte de la historia del pasatiempo nacional, y quienes asumen funciones de dirección dentro de la Pelota cubana deben ser puestos bajo un “microscopio” para salvar la salud del Béisbol y que este continúe dándole alegrías al pueblo.
Tras 55 años de la Serie Nacional de Béisbol se han suscitado cambios en los esquemas competitivos, avances y hasta retrocesos en la actualidad -en mi opinión- con la etapa final de los play off, sin embargo, aún se demuestra que la pasión sigue viva entre quienes disfrutan la conexión oportuna y añoran cada año que su equipo alce el trofeo de los vencedores. (Imagen: Archivo)
