Socialismo: el modo cubano de amar a la Humanidad

Por Dania Díaz Socarráz/ Radio Cadena Agramonte.

Hace 59 años Cuba tiene un nombre nuevo como los hombres que necesitamos y procuramos ser, un nombre grande que muchos han intentado hacer pequeño y que en días como los que ahora vivimos llenan de orgullo: Socialistas.

Es un nombre cultivado por generaciones desde que se luchaba por acabar las desigualdades, "con todos y para el bien de todos", pero se asumió con firmeza a partir del 1961, el 16 de abril, cuando se declaró el carácter Socialista de la Revolución cubana en un momento de dolor y pérdidas, en una de las tantas veces en que el pueblo lloró por los muertos de la injusticia.

Hoy, no podemos culpar a nadie por el virus que afecta al mundo, al menos todavía no, pero un planeta entero parece estar en riesgo de repente, y en medio de tanto ir y venir de vidas, salta una preocupación que debió ser la de siempre: el ser humano.

Ahora vemos que no son los animales los que enferman, ni tampoco los pobres solamente…todos somos iguales.

Ahora comprendemos que no basta el dinero para pagar los mejores servicios de salud privada porque nadie tiene las respuestas, solo la salud pública con buen funcionamiento, en naciones como Cuba ha logrado un pueblo en cierta medida inmunizado por las vacunas que de forma gratuita llegan a los niños gracias a una atención equitativa donde no se cobra siquiera un peso por el diagnóstico o el tratamiento.

Somos Socialistas, sí, lo decidimos desde antes de aquel día en que lo hizo público Fidel Castro, el hombre que mandó médicos cubanos a muchos lugares del mundo, como lo piden ahora quienes saben de la consagración y valía de los nuestros.

El Socialismo, el que escogimos como nombre hace 59 años, no es más que el amor al ser humano que hoy nos hace tener un camino recorrido en lo que otros – para suerte del mundo, porque siempre es mejor tarde que nunca- empiezan a ver como una necesidad en tan extremas circunstancias, lo que nosotros defendemos como derecho: la dignidad del hombre por encima de especulaciones, cuentas o armas.

El arsenal de esta Isla está lleno de manos ávidas para curar, de sanaciones morales y del cuerpo, de lucha por la vida de todos por igual, de humanismo… (Foto: Archivo/ Cubadebate.cu)

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