Díaz-Canel: «Cuba no tiene que adoctrinar a nadie»
«La asfixia total a la que se nos somete constituye un castigo colectivo que busca, mediante la privación de los recursos y los servicios más básicos para poder sobrevivir, promover el cansancio, el desaliento y la fractura social, con el objetivo de destruir el proyecto socialista cubano»
